La Murga La Caidita ccelebraba recientemente su tradicional cena navideña. Un acto que, en esta ocasión, tuvo lugar en el flamante local de ensayo, por el que la murga nunca estará lo suficientemente agradecida al Grupo Pines (la marea azul).
Las horas pasaron, entre jamón, gambas, panceta y algún que otro néctar de cebada y bebidas espiritosas. El clima fue de absoluta armonía, echando de menos, tal vez, a los que, desde la lejanía, estaban con nosotros en espíritu.
Tras este modesto ágape, la Murga casi en pleno se trasladó a un conocido local de copas de nuestra ciudad, regentado por don Pedro Noriega Cortés y que todo el mundo conoce como la Buhardilla (aunque algunos componentes de la murga conocen como "mi otra casa"). Allí departimos amistosamente con murgueros y murgueras de todo pelaje y condición hasta bien entrada la madrugada.
Por cierto, días antes se realizó el sorteo ante notario de la fabulosa chaqueta donada por destilerías DYC de Segovia, sorteo que recayó sobre don Félix Silva (algo poco sorprendente sobre todo si pensamos que, en ausencia del Curro, él era el único aspirante ya que a Mancha le quedaba como para ponerse a aparcar coches en la puerta de hacienda).
Ahhh, es verdad...
También nos hemos apuntado a un tradicional concurso carnavalesco que todos los años se celebra en el Teatro López de Ayala (menos cuando se celebraba en la Carpa, en la Granadilla o en Menacho). Nuestro orden de inscripción fue la 35ª de 35 murgas y el nombre escogido para tal inscripción es
LA CAIDITA NO CABE EN EL TRAJE