Domingo 18: Esto es CARNEval


Las dos de la tarde era la hora fijada para acompañar a los bomberos en su tradicional paella realizada por las inigualables manos cocineras de la Bombera Mayor del Reino, Carlos Ruperto. Algunos Caiditos acudieron a la cita a punto y otros fueron incorporándose poco a poco de tal manera que poco antes de las cuatro de la tarde ya se estaba abriendo el desfile como corresponde, cantando y divirtiendo a la gente.

Esa fue la primera vuelta porque al llegar a San Francisco, y tras mantener un intercambio de coplas con Jarana, murga clasificada en segundo lugar, se volvió a Puerta Palmas para realizar de nuevo el desfile. No sin antes compartir un momento con El Novio de la Muerte. Momento del que podemos extraer la famosa frase: "Canuto, que me pisas la sombra".
Al llegar a Puerta Palmas, a compartir una copa con Juan y Punto y los SuperKKs, contrastar que a Los Niños les había impactado el pasodoble de La Caidita, y comer, sobre todo, comer. Porque allí nos estaban esperando los amigos del artefacto Los Waltrapas, este año ataviado como un barco pero con una fenomenal barbacoa y dos espectaculares neveras. A partir de ese momento el Carne Levare se hizo presente en todo el desfile pues hubo panceta, chorizo y costillas para dar y, sobre todo, regalar. La Caidita volvió a hacer el desfile pero en esta ocasión en el barco de Los Waltrapas y repartiendo carne como si no costara. Muchas gracias a Guarro Negro por las viandas y, en especial, a los Waltrapas por darle ese puntito tan especial al desfile de este año. Se llegó de nuevo a San Francisco y aun quedaba una actuación que realizar: el Hora 25.

La expectación en el popular local de la Barriada de María Auxiliadora era tal que hubo gente que tuvo que asistir a la actuación desde la calle, algunos a traves de las ventanas, otros hasta desde la acera de enfrente. Particular emoción en un local que estaba cuajado de amigos y familiares, pero también de muchos aficionados a las murgas que allí se dieron cita por ser ya una actuación tradicional. Crítica de viandas y bebidas: lo habitual en el local, cuatro raciones y una birrita por cabeza. Algo escaso dado el nivel que se va alcanzando en otros locales y algo más todavía teniendo en cuenta que los caiditos habían escogido el local como cita para su tradicional cena de Domingo de Carnaval.
La cena estuvo repleta de risas y anécdotas. De historias y sucedidos. De canciones y chistes. Particular reseña hay que hacer del descubrimiento de María José como una postulante a caiditera por su interpretación de un cuplé original y varias coplas versionadas que causaron gran impacto en la murga. Tras este evento, a dejar más perras a la familia Noriega pero en esta ocasión en pago a varios cubatas en La Buhardilla.













